EL DESAFIO
DE LA MOVILIDAD URBANA SOSTENIBLE

La Ley de cambio climático y transición energética tiene como misión ayudar a España en sus compromisos medioambientales de librarse de los combustibles fósiles y reducir las emisiones de efecto invernadero.

Uno de sus objetivos de esta norma es conseguir que en 2050 haya un parque de turismos y vehículos comerciales ligeros sin emisiones directas de CO2.

Todas las capitales de provincias y todos los municipios de más de 50.000 habitantes deberán adoptar planes de movilidad sostenible coherentes con los planes de calidad del aire, que entre otras medidas incluyen las Zonas de Bajas Emisiones (ZBEs), como las que ya hay en Madrid y Barcelona..

En la Unión Europea existen ya más de 300 ZBEs. La primera ciudad en implantar esta medida fue Londres, en 2003, seguida de Berlín en 2008 y París en 2015.

En España, hay 149 ciudades de más de 50.000 habitantes que suponen más del 53% de la población española que se beneficiarán de la implantación de ZBEs en sus ciudades.

¿Qué te permite una ZBE?

REDISEÑAR LOS ESPACIOS URBANOS
Recuperando espacios como los centros históricos
Permitiendo que las personas y los ciudadanos puedan disfrutar de ellos con el menor impacto económico posible
REDUCIR LA EMISIÓN DE GASES CONTAMINANTES
Reduciendo el acceso vehículos contaminantes a determinados espacios urbanos y favoreciendo el uso de métodos de transporte sostenibles
Consiguiendo una mejora enorme de la calidad del ambiente y ayudando a preservar espacios de valor histórico
TRANSFORMAR LA MOVILIDAD URBANA
Impulsando el Behaviour change en la movilidad dentro de la ciudad
Favoreciendo un estilo de vida más saludable para las personas y rediseñando los conceptos de movilidad en términos más sostenible
IMPULSAR LA AUTONOMÍA Y EL EMPODERAMIENTO DE LOS CIUDADANOS
Creando oportunidades para que puedan gestionar de manera fácil y rápida sus accesos
Gracias a un modelo de gestión abierto y accesible por los ciudadanos que les da autonomía para un uso razonable